lunes, 10 de marzo de 2014

LA VIDA SIN CELULAR

LA VIDA SIN CELULAR

Aunque para muchos existir sin este aparato parece inconcebible, algunos se resisten a que entre en sus vidas. Un periodista cuenta por qué decidió no tener celular y, sobre todo, por qué lo disfruta.

El celular está en todas partes. En Colombia existen 42,2 millones de líneas de celulares activas. Casi toda la población tiene uno, desde los niños de kínder hasta los más peligrosos presos. Pero yo me resisto. Hago parte de un pequeño grupo (más allá de las monjas de clausura, los bebés que todavía no hablan, algunos indígenas nukak makú y los pacientes en coma) que no tiene celular por convicción.
Podrán pensar que voy llegando a los 90, pero tengo 38 años y nunca he comprado un teléfono móvil. Ni uno 'flecha'. ¿Cómo vives sin celular?, me preguntan a diario. Me río. ¿Y si te pinchas? ¿Y si tienes una emergencia? Mis amigos, al comienzo pensaban que ganaba poco y me decían: "Pero puedes comprar uno prepago". Pero cuando los planes bajaron y los empezaron a regalar, la duda se disolvió. Entonces, llegaron a pensar que era por ignorancia, que no podía ni manejar una licuadora. "El celular es fácil", me decían. Ni lo uno ni lo otro. Tengo portátil, uso Internet, chat y también juego Playstation 3.

POR http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-7868405


LA VIDA DE UNA CHICA SIN CELULAR
No se si llamaría a esto una declaración de principios, pero no uso celular porque no me gusta la dependencia que se genera en torno a esos aparatos. Me molesta la necesidad que se genera por ubicarte en cualquier momento y lugar.
Es increíble como se han modificado las relaciones y las conductas por culpa de un aparato tan pequeño, generando una dependencia en la gente, y hasta angustia si no lo tienen cerca. Además, los timbres son insoportables e inquietantes, más aún si el dueño no se digna a contestar -- por ejemplo -- en la biblioteca, el cine o el teatro.
¿Existirá algo más desagradable que eso? -- Sí, que esos mismos sujetos decidan contestar. En definitiva, detesto los celulares, y a los usuarios imprudentes. He aprendido a vivir sin celular, ni Facebook, ni Twitter. Pocas veces me he enterado tarde de algún suceso importante y creo que nunca me he perdido algún cumpleaños o algo por el estilo, porque mis amigos saben que tienen que escribirme un correo que revisaré en mi trabajo o en mi casa. Pero de todas maneras a veces existen presiones de los amigos y familia, porque necesitan ubicarte en un minuto y no en 10.
Creo que para ellos es más complejo, porque yo soy fiel usuaria de los teléfonos públicos, bien cada vez más escaso. Así entonces soy yo la que contacta o avisa si llegaré un poco más tarde, por ejemplo.
Es difícil porque la gente se ha acostumbrado a que todo sea inmediato, ya casi no se programa nada, porque se asume que todos estamos siempre conectados y que las cosas se arman en el momento: almuerzos, idas al cine, y un montón de otras interacciones. Pero de todas maneras logro incluirme en juntas espontáneas, porque -- como ya dije -- me ubican por otros medios.
Es que nunca he sido tecnológica. Prefiero hacer varias cosas a la antigua: Me fascina recibir postales y cartas, escribir a mano... Entonces el celular nunca ha sido algo fundamental para mi existencia. A veces, como gran cosa, lo he tenido que pedir a alguna amiga cuando no existe otra posibilidad, porque cada vez son menos los teléfonos públicos o -- incluso -- hay casas que ya no usan la red telefónica fija.
Una vez tuvimos que dar el teléfono de una amiga para pedir un radio taxi y mucho tiempo después pedí un radio taxi en a la misma compañía a las 5 de la mañana, y como no recibieron respuesta del teléfono fijo desde el que llamé, llamaron a mi amiga ¡a las 5 de la mañana! Ese fue un motivo de discusión, la que concluyó cuando me dijo "¡tienes que comprarte un celular!".
A la gente le decía que no me gustaban, que no los necesitaba etc., y si me presionaban mucho les decía lo mismo, pero tampoco son tantas las presiones, son más bien momentos de desesperación en que la gente necesita comunicación inmediata. Es extraño, porque todos mis cercanos utilizan celulares, algunos de última generación, pero mi abuelita no usa... Supongo que, al igual que yo, no lo necesita.
¿Y saben qué? No tengo planes de adquirir un celular, aunque siempre digo "sí, me compraré uno para apaciguar a quienes insisten en que necesito uno", pero el único motivo por el cual perdería esa pequeña libertad es si en el trabajo me pidan usar uno de ellos, o si algún familiar o amigo necesitara estar conectado conmigo por motivos de fuerza mayor, y dentro de estas "necesidades" sólo entran enfermedades, nada que no sea de estricta necesidad.
De ser así escogería uno sencillo que me permita llamar y recibir llamadas, nada más.


UNA VIDA SIN CELULAR
Muchas veces, cuando voy a viajes largos y a sitios poco recomendables opto por dejar mi smartphone en casa y por tomar mi viejo Motorola T720i (sin la cámara), y lo hago porque me resulta bastante tonto que sabiendo el riesgo me lo lleguen a robar. Por lo tanto, me siento bastante bien capacitado para dar testimonio de este video, sobre lo que se siente alestar rodeado de amigos con smartphones cuando no tienes uno, y solo puedo decir que está bastante cerca de la realidad.
Una vez que te despojas de tu pequeño dispositivo inteligente entras en cuenta, casi de inmediato, la frecuencia con que la gente está utilizando los suyos. Es algo deprimente, ¿no creen?, dale un vistazo al video.

PARA MAS INFORMACION VISITA http://www.youtube.com/watch?v=d7slKrMEJu8

SERA MEJOR LA VIDA SIN CELULAR
Una defensa de la vida sin la intervención de internet, los smartphones y la cultura digital en general, se ha convertido en el video más viral de Youtube casi once millones de visitas en pocos días.
La atribulada protagonista de la historia ve con resignación cómo casi todos los momentos de su vida están teñidos por la compulsiva necesidad de los otros de estar en cualquier lugar menos en el aquí y ahora.
“Olvidé mi teléfono” postula que las cosas se disfrutan más sin la locura on line, sin los ruidos de la cámara del celular, sin teclados y alarmas. Probablemente, sin tantos pensamientos por tuitear, las conversaciones con el otro serían más sinceras y tonos equívocos,
Paradójicamente, el corto fue subido a ese lugar "indeseable" llamado internet el 22 de agosto. Fue dirigido por Miles Crawford sobre una idea de Charlene de Gusman, la protagonista de la historia. Ambos consiguieron aquello que estaban queriendo evitar: que el molesto sujeto que está a su lado se distraiga y se dedica a tuitear, facebookear y compartir el video con sus más lejanos seguidores del ciberespacio.

RECUERDAS COMO ERA LA VIDA SIN CELULAR?
De manera ágil, elocuente y algo nostálgica VODAFONE nos demuestra en 60 segundos que con creatividad y un buen guión los publicistas pueden hacernos viajar en el tiempo. Vodafone saca su campaña de 18 aniversario, en donde nos hace una remembranza de lo que era nuestra vida sin teléfonos móviles, el comercial no es nuevo creo que ya vodafone cumple 21 años pero pensé que este comercial era digno de recordarse

10 comentarios:

  1. Importantisimo, sigan con su pasion de no tener celular. SOLO NO CELULAR

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  2. me parece que hay cosas mas importantes en la vida que un celular......!

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  3. gracias por comentar, SIGAN COMENTANDO

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  4. Deberían ser más play, así como nosotras; Nos pueden seguir en http://natayvalenlasmasplay.hazblog.com/

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  5. Debemos aprender a vivir sin celular
    Visítennos en http://sofiayvaleria.blogspot.es/

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  6. Es importante fomentar el uso moderado del celular ya que este afecta muchos aspectos de nuestra vida

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  7. vivir sin celular es muy horriblke, pobresitos los que no tienen :( (benju y mariana)

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